Native advertising: un modelo de publicidad creciente e ineludible

Content curation

Hace tiempo que la publicidad display (banners, principalmente) dejó de tener el sentido que tenía antes. Según un informe reciente, el uso de programas o extensiones para bloquear este tipo de anuncios (ad block) ha crecido un 41% desde 2012. El dato da para un debate profundo sobre la ética en el uso de bloqueadores y como está afectando su uso a la industria de medios. En este buen artículo de Xataka ofrecen unas cuantas pistas al respecto. El caso es que estos nuevos hábitos de consumo, entre otros factores, nos llevan a un escenario sonde los contenidos se convierten en pata clave, central, de cualquier estrategia. Hablamos de native advertising en sus diferentes formas.

Estas historias, según otro estudio, son la forma de publicidad que mejor toleran los lectores y encontraremos cada vez más ejemplos de esos enfoques en el futuro próximo. Hasta un 70% de los consumidores prefieren conocer un producto gracias a una buena historia antes que a la publicidad tradicional.

Buen contenido es buen contenido. La publicidad nativa funciona cuando es creativa, relevante para el lector (esto implica un gran conocimiento de la audiencia mediante la recolección de datos) y honesta. Desde un post bien elaborado en un blog a un tuit, el lector tiende a clasificar positivamente este tipo de contenido y eso ayuda a mejorar la experiencia de usuario y a vender. En este artículo para Forbes del fundador de Parse.ly, la empresa especializada en métricas, nos deslizan un puñado de consejos para montar una estrategia exitosa.

¿Cómo hacemos ese contenido? ¿Cómo ha de ser para que comunique los valores de la marca y enganche? Tenemos que ser capaces de crear piezas que refuercen la autoridad de la marca en su campo. Ser creíbles y esto pasa por ser capaces de generar historias de calidad (artículos o infografías siguen siendo los formatos más aceptados) y distribuirlas en medios afines a nuestro producto que sean referentes en su sector. Dentro de los parámetros que definen la calidad de una historia es clave, por supuesto, la relevancia. Necesitamos piezas que interesen hasta el punto de ser compartidas. Suena sencillo, no lo es tanto. Además, muchos enfoques editoriales pasan por reducir costes en la producción de este tipo de contenidos, por lo que la calidad se resiente. Con todo en mente, apostar por este tipo de publicidad es el paso más inteligente que puede dar una marca atendiendo a los nuevos hábitos de consumo de sus clientes.

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