Sentido social, PR y Marketing

La maleabilidad del Social Media es una de las características que más nos ha confundido a todos en los últimos años. Son una herramienta multiuso que, si se utiliza bien, puede suplir carencias y ser bastante eficaz combinando elementos de PR y de marketing. Esto no quiere decir que otro tipo de estrategias relacionadas, como el marketing de contenidos, puedan ser más eficaces para un propósito concreto. Al mismo tiempo, tener una presencia inteligente en Social Media se está convirtiendo en un estándar mínimo para cualquier marca que aspire a la relevancia.

El Social Media toma del PR el objetivo de construir una relación duradera con el cliente, una basada en la confianza mutua. También adopta un tono directo y, a diferencia del marketing tradicional, no pueden permitirse ningún tipo de razonamiento poco claro: la red lo detectará y destripará en apenas cuatro tuits. Una buena política de Social Media, al igual que las PR, mejora la imagen general de la marca. Por otra parte, la naturaleza del Social Media le impide llegar hasta el fondo o centrarse en un cliente concreto del mismo modo que un buen equipo de PR lo haría. El Social Media no pueden sustituir completamente al PR.

En cierto modo, el componente de marketing del Social Media suele ser blando o de baja intensidad por naturaleza. El Social Media puede ser abiertamente promocional de vez en cuando. Pero si el equilibrio entre su componente PR y su componente de marketing se rompe, nuestros interlocutores terminan por desconectar y comenzamos a perder prestigio. La Red se dirige a una audiencia ya saturada de publicidad a través de otros canales. Sin embargo, la flexibilidad con que pueden utilizarse para campañas concretas o para una campaña más larga, pero de baja intensidad, está fuera de toda duda.

Un tercer elemento del Social Media es el que marca la diferencia respecto a marketing y PR. El Sentido social> consiste en el conocimiento profundo de los clientes (o, mejor, interlocutores) que uno desarrolla a base de relacionarse con ellos regularmente a través del Social Media. Este conocimiento de las motivaciones, dudas o necesidades de nuestros clientes da lugar a un tipo de intuición que nos permite ser enormemente creativos a la hora de emplear el Social Media con la creatividad necesaria para sorprenderles y, una vez, hacer que nuestra marca se propague por las redes sociales a la velocidad de la luz. Desarrollarlo requiere práctica, estudio y, sobre todo, entender que no estamos haciendo ni marketing ni PR, sino algo relacionado y, a la vez, distinto.

Tengo curiosidad por saber qué pensais sobre este tema. ¿Lo comentamos?

Vía | Web Ink Now

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